Open Library logo
New Feature: You can now embed Open Library books on your website!   Learn More
Last edited anonymously
May 1, 2012 | History

Crestomatía filológico-lingüística 1 edition

Cover of: Crestomatía filológico-lingüística | Ruano Faxas, Fernando Antonio

No ebook available.


Buy this book

Add an ISBN in order to
link to booksellers


There's no description for this book yet. Can you add one?
There is only 1 edition record, so we'll show it here...  •  Add edition?

Crestomatía filológico-lingüística
Filólogo e imagólogo Fernando Antonio Ruano Faxas

Published México by Ediciones ЯR in 2002 .

About the Book

ÍNDICE

• Introducción en la lingüística. Panorama general de la lingüística desde la antigüedad hasta el siglo XVIII........................................................................................................................3
• La lingüística. Panorama general de la lingüística en los siglos XIX, XX y XXI...................21
• Lingüística y filología: diferencias entre estas dos ciencias y su relación con la traductología...............................................................................................................................36
• Comentarios acerca de la semiótica como fundamento para el curso de comunicación no verbal...........................................................................................................................................46
• La sociolingüística como ciencia que ayuda a entender el comportamiento verbal y corporal de los individuos.........................................................................................................93
• Conocer adecuadamente a las sociedades y los grupos sociales para poder valorar sus culturas, sus ideologías y sus comportamientos lingüísticos y corporales.....................120
• ¿De qué trata la comunicación no verbal?............................................................................158
• La lexicología............................................................................................................................216
• La lexicografía: el arte de hacer diccionarios.......................................................................225
• La semántica.............................................................................................................................236
• El lenguaje. Algunas reflexiones para la comprensión de la correlación entre el léxico común o general y el léxico científico y técnico...................................................................248
• Correlación entre el léxico general y los vocabularios científicos y técnicos...................268
• La reformulación y su relación con la dialectología y la traductología..............................274
• Sociolingüística y traducción: presencia de rusismos y sovietismos en el léxico cubano.......................................................................................................................................291
• Algunas reflexiones en torno al término científico y técnico..............................................309
• Panorama de la incidencia del periodismo y la literatura mexicanos en los cambios sociales en diversas etapas de la historia mexicana...........................................................314
• El dolce stil novo. Panorama histórico-literario de este movimiento poético que floreció en la Toscana, en Florencia, Italia, a fines del s. XIII............................................................348
• El siglo XV italiano: el Humanismo. La figura exclusiva y genial de Leonardo da Vinci..357
• Filología Romance. Vida y obra de Nicolás Maquiavelo......................................................376
• Filología Romance. La literatura italiana: desde sus inicios hasta el s. XIII. Obra trascendental del periodo: Viajes, de Marco Polo.......................................................385
• Filología Romance. El siglo XIV italiano: el siglo de los 3 toscanos..................................391

[...] Para tratar la lingüística, sus ramas, las conexiones que existen entre ellas y los campos concretos en los que se desenvuelven cada una de éstas, lo primero que debemos ver es qué se entiende por lingüística. Generalmente se considera a la lingüística –también llamada glotología o glosología– como la "ciencia del lenguaje humano articulado", lo que en parte es verdadero, pero, vista así, se podría equiparar a filología, que es otra ciencia del lenguaje, con la que se confunde mucho, pero que posee –la filología– características especiales, no apreciables fácilmente por las personas que no poseen los conocimientos adecuados. Podemos asegurar que la lingüística es la ciencia que tiene por objeto el estudio del lenguaje humano fonéticamente articulado. Esto justifica que de esta ciencia se excluya el estudio de otros lenguajes, es decir, de otros sistemas de comunicación que con diversos medios y finalidades han desarrollado las distintas culturas –por ejemplo, las señales náuticas, telegráficas, de radio, tránsito–. Muy a menudo se habla también del lenguaje que se desprende de ciertos objetos y actividades humanas: de la pintura, del abanico, de las flores, de la música, de la moda, del cuerpo. Todos estos medios de expresión y las formas de comunicación que se han detectado entre ciertos animales –abejas, hormigas, delfines, lobos, cisnes, etc.– quedan fuera del dominio de la lingüística. Una ciencia más general, la semiótica o semiología, tiene por objeto el estudio de toda clase de signos producidos por el hombre. Otra ciencia –o disciplina de la semiótica o de la lingüística sociológica– también trabaja la relación de los sujetos y los objetos en el espacio: la proxémica. Esta ciencia estudia los sistemas de comunicación no lingüísticos basados en la postura social que adoptan los individuos y su distanciamiento relativo en virtud del sexo, la cultura, la posición social, la ideología, etc. También la etología, ciencia que un principio estudió los comportamientos de las especies animales desde un punto de vista biológico dinámico, con un sentido muy próximo a lo que actualmente se entiende por ecología, ha trabajado el comportamiento humano en lo referente a los procesos de comunicación, en especial de las comunicaciones no verbales, a partir de los años 70. La biología y la zoología, a su vez, se han ocupado de los llamados lenguajes animales. Por su parte, la filología trabaja de manera especial, aunque no solamente, los textos escritos. Esta ciencia tiene como objeto el conocimiento de las civilizaciones del pasado mediante los documentos escritos conservados. Dicho en otras palabras: el objeto de la filología lo constituyen los textos escritos, por lo que, con frecuencia, su campo es impreciso. De aquí que podamos ver que aparece en las fronteras entre la lingüística y la historia literaria. Los creadores de la filología fueron los sabios agrupados alrededor de las bibliotecas reunidas por los sabios helenísticos, en Pérgamo y, sobre todo, en Alejandría. A partir del s. II a. J. C. los griegos introdujeron esta ciencia y sus métodos en Roma, y en s. I a. J. C. Varrón creó, con su De lingua latina, un monumento filológico que se mantuvo como modelo hasta el fin de la antigüedad. Con el cristianismo, que redujo todo escrito a la Escritura, es decir los "textos sagrados", la Biblia, etc., la filología antigua quedó relegada al olvido en occidente; pero sobrevivió en Bizancio, como sucedió con las sumas lexicográficas de Focio en el s. VIII y de Suidas en el s. X, el comentario de los poemas homéricos por Eustato de Tesalónica, en el s. XII o la edición completa de las obras de Plutarco por Máximo Planudio. El renacimiento volvió a situar en puesto de honor el estudio de los autores antiguos y para ello reanudó los métodos de la filología antigua, gracias en particular a la llegada de los sabios bizantinos expulsados tras la caída de Constantinopla.

[...] Imagología es un término habitualmente usado en Filología, Comparatística, Hermenéutica Intercultural, Textología y Estudios Literarios en general (Colectivo de autores, 1988; Moll, 1999; Moura, 1999; Sánchez, 2004; Colectivo de autores, 2004; López de Abiada, 2004; Ribeiro de Sousa, 2004), es un término conocido y reconocido en Europa por lo menos a partir de 1940. Imagología y Hermenéutica Intercultural son la misma cosa. “El poder de las imágenes –no importa si están en sintonía con la ‘realidad’– es indiscutible y de fácil percepción, como podemos constatar en el trato mutuo entre pueblos. Estereotipos, mentalidades, prejuicios, actitudes, imágenes y otros conceptos afines pueden ser sintetizados a través del abarcador concepto de ‘imagen’ hoy usado corrientemente. La investigación de las imágenes mentales es conocida entre tanto con el nombre científico de imagología, y se ha constituido en una rama joven de la comparatística o la literatura comparada. Las ‘imágenes en nuestra mente’ pueden ser llamadas ‘imagotipos’, que a su vez pueden ser diferenciados en ‘autoimagotipos’ y ‘heteroimagotipos’ (las imágenes que proyectamos en los demás). Los imagotipos son clichés sobre los pueblos y han sido materia de innumerables anécdotas itinerantes. Han cuajado, por ejemplo, en los imagotipos relacionados con la virilidad (Don Juan, Casanova, etc.). Hay, claro está, casi una infinidad de imagotipos, que pueden ser estudiados por la ciencia de la imagología sensu lato [...] Una de las características más sorprendentes e incluso relevantes de la literatura española es su capacidad de generar personajes y tipos y elevarlos a categorías simbólicas. Don Juan y don Quijote, la Celestina y la Judía de Toledo, el pícaro y don Carlos son los más conocidos, pero no los únicos. Unos son fruto de la capacidad creadora de un individuo concreto, otros tienen su origen en leyendas y algunos pocos en personajes históricos. Con el pasar del tiempo, estos personajes se han convertido en referencias culturales ineludibles, en iconos y emblemas identificatorios de la cultura española (don Quijote, don Juan, Carmen, el pícaro, el torero, el bandido, por ejemplo). Son, en suma, personajes seminales y esenciales que en cierto modo caracterizan la cultura y dan forma visible a determinados rasgos culturales que pueden plasmarse en imágenes e imagotipos” –según comentarios de Rosa Cardinale, del Institut für Spanische Sprache und Literatur, Universität Bern. Véase también: Milan Kundera (2003). “Imagología”, en La inmortalidad. España, TusQuets, 139-144.

[...] El término imagología también se ha utilizado para tratar imágenes de la cultura iberoamericana, como es el caso de: Juan A. Ortega y Medina (1987). Imagología del bueno y del mal salvaje. México, UNAM.

Refiriéndome a esta rama de la Filología, he comentado (Ruano, 2003a):

Creemos necesario recordar que, también y además, existen contextos sociales, grupos sociales, situaciones sociales, estratos sociales y hasta pueblos completos en donde las “alteraciones de la realidad” (?) son parte del modus vivendi habitual, cotidiano. Este es el caso de las culturas o sociedades utópicas y de las culturas o sociedades distópicas o cacotópicas, en las cuales, para bien o para mal –generalmente para mal–, la realidad siempre está alterada, siempre está distorsionada, y los lenguajes verbo-corporales no hacen otra cosa que expresar esa alteración, esa distorsión. Justamente por estas cuestiones anteriormente señaladas, es que tenemos que distinguir entre las imágenes sociales representadas en las culturas utópicas o “culturas con una vida tendiente al bien” y en las culturas distópicas o “culturas con una vida tendiente al mal”. Los términos utopía y distopía a veces se confunden, y ese es, justamente, un gran error imagológico. Aquí lo primero que haremos es recordar que la imagología, a través de los años, ha sido y sigue siendo, sin duda alguna, una rama trascendental de la Filología, de la Comparatística y también de la Lingüística, que ha ayudado y sigue ayudando, y mucho, de manera multidisciplinaria, a muy variadas otras ciencias sociales y humanísticas, independientemente de que con el término “imagología” se hayan creado y recreado en la actualidad muchos nuevos conceptos y subramas científicas del tratamiento de la imagen. De tal manera, mediante los análisis imagológicos, podemos hacer distinciones muy precisas entre “lo realmente bueno” a través de una imagen social, de una conducta comunicativa verbo-corporal, y “lo realmente malo” a través de una imagen social, de una conducta comunicativa verbo-corporal. Pasemos a ver estos detalles; pero ya en el plano de la literaturología, de la cinematografía, de la comunicología y de la producción televisiva en el continente americano, en donde se refleja “lo bueno” y “lo malo” de la historia y la actualidad de las tres grandes culturas en contacto en el área: mongoloides, caucasoides y negroides, además de la posible presencia australoide en nuestro continente, concretamente en la América del Sur, y más concretamente en el área del actual Perú y Chile [...]

Paisología. Para considerar las particularidades de la ciencia llamada "Paisología", según los variados enfoques y criterios, remítase al término ruso страноведение, en http://ru.wikipedia.org/wiki/%D0%A1%D1%82%D1%80%D0%B0%D0%BD%D0%BE%D0%B2%D0%B5%D0%B4%D0%B5%D0%BD%D0%B8%D0%B5 , o al término alemán Landeskunde, en http://de.wikipedia.org/wiki/Landeskunde . Para considerar el carácter multidisciplinario e interdisciplinario de la paisología, puede consultarse en lengua española: Fernando Antonio Ruano Faxas. Paisología y sociolingüística mexicanas. México en su historia y su actualidad. Comunicación, lenguajes, cultura, tradiciones y fenómenos socio-político-gubernamentales más importantes en la historia de México. Estados Unidos de Norteamérica, Ediciones ЯR, 308 páginas, disponible en: http://openlibrary.org/b/OL22470854M/Paisología-y-sociolingüística-mexicanas.-México-en-su-historia-y-su-actualidad. En lengua rusa puede consultarse: В. М. Гохман; Г. М. Игнатьев (1960). “Страноведение”, в сборнике: Советская география, СССР y Н. С. Мироненко (2001). Страноведение: Теория и методы. Москва [...]

La literatura y el periodismo han mantenido constantemente una estrecha relación, por variadas razones, como muestra, por ejemplo, el llamado nuevo periodismo. La literatura y el periodismo siempre han tenido una marcada incidencia en la sociedad mexicana, de la misma manera que la sociedad ha sido la materia prima de la literatura y el periodismo universales, en todas las épocas. La literatura y el periodismo (visto éste desde cualquiera de sus ángulos, pero sobre todo como muestra culta de la lengua), han estado la mayor parte de las veces al servicio de la sociedad mexicana, mucho más si consideramos el marcado matiz de oralidad que ha presentado la creación artístico-literaria en América Latina, debido, entre otras cosas, a la conocida diversidad lingüística, al analfabetismo y al analfabetismo funcional que se registra en el área. Lo que se ha expresado tanto en la literatura como en el periodismo siempre ha implicado un “posible riesgo” para escritores, periodistas, conductores de programas, reporteros, etc., y en algunos casos este riesgo no se ha limitado a la persecución, al destierro, a la deportación, al exilio y al “autoexilio”, a la cesantía laboral, a las sanciones económicas, laborales y morales..., sino que ha ido más allá: muerte, asesinato, secuestro, tortura...(Periodista: Periodista es una profesión de riesgo en algunos países). Escritores y periodistas siempre han desempeñado sus trabajos en México con alto riesgo, cuestión que queda más que demostrada con la historia de la inmensa cantidad de autores que han practicado el periodismo y la literatura. Durante el primer período del Novohispano (descubrimiento y conquista), la producción escrita no fue propiamente literaria artística (para considerar las diferentes entre la literatura artística, la literatura periodística y la literatura científica, véase: http://openlibrary.org/b/OL22662035M/%22Literatura-art%C3%ADstica%2C-literatura-period%C3%ADstica-y-literatura-cient%C3%ADfica-y-t%C3%A9cnica.-Reflexiones-para-su-traducci%C3%B3n%22.-En-Actas-de-Expolingua-Habana-92.-La-Habana%2C-Academia-de-Ciencias-de-Cuba%2C-pp.-446-456 y http://openlibrary.org/b/OL22513217M/La-literatura-y-los-textos.-El-análisis-especializado-de-la-literatura.-Qué-es-literatura.-Algunos-problemas-para-el-análisis-literario.-El-anonimato-en-la-literatura.-La-crítica-literaria-como-resultado-del-análisis-literario.-Cómo-clasificar-la-literatura ). La producción cronística (crónica: entre histórica y periodística), realizada por actores presenciales, expedicionarios: capitanes, soldados y clérigos, iniciada en 1517, aparece de manera epistolar (epístola) reflejando el orden regional, el contraste del mundo indígena con el europeo: los indios y su conversión. Luego, los descendientes de los antiguos señores indígenas crean la historia de sus antepasados, exponen los cambios sociales, culturales y políticos que se produjeron con la Conquista de México. El siglo XVI mexicano es, según María Dolores Bravo (La literatura de la Colonia) "el siglo del impacto, el del encuentro violento y sorprendente de dos culturas que se descubren recíprocamente". Más tarde se observan ya distintos momentos culturales, diversas corrientes literarias. La producción novohispana no sólo deviene en una ola de exquisito gusto, sino que empiezan las muestras artísticas que trascenderán a la universalidad: Sor Juana Inés de la Cruz y Juan Ruiz de Alarcón. Luego de las producciones literarias de estos dos genios, no sólo cambió la imagen de México ante España y el mundo, sino que cambió la imagen de toda América ante los ojos del mismo Dios. Todavía en la etapa novohispana, en los primeros años del S. XIX, cuando se gesta un fuerte movimiento periodístico que es reprimido por España, aparece la primer novela escrita en Hispanoamérica: El Periquillo Sarniento, del ilustre periodista y escritor José Joaquín Fernández de Lizardi (1786-1827). Otra vez se honra América con un mexicano. Con esta obra se produce un cambio social muy fuerte en México, dado que inaugura Lizardi un mercado literario con un público criollo, mestizo, al que instruye en el pensamiento reformista del siglo XVIII. En el siglo XIX entra en México una corriente maravillosa, de gran esplendor en Europa, el romanticismo, que fuera introducido en el país por Ignacio Rodríguez Galván (1816-1842). Queda claro que el movimiento romántico en México implicó un cambio: ruptura de cadenas, grito de libertad y autonomía. La misma exaltación y mistificación del pasado indígena y el redescubrimiento del paisaje americano era un síntoma evidente del cambio: se rescató la lírica azteca. El cubano José María Heredia (1803-1839) fue el primer poeta de su siglo que escribió en español sobre el paisaje mexicano. Eran los momentos en que la mejor producción escrita mexicana estaba en el periodismo y la historiografía. El periódico mexicano rápidamente se moderniza: imita, como hicieron todos, a La Presse, de Émile de Girardin. Otro cambio profundo se produce en la sociedad mexicana debido al periodismo y la literatura. Ahora el periódico publicaría novelas por entrega, como hacía Girardin en Francia; se publicarían los "folletines" o novela por entregas, la literatura popular por excelencia. Tal vez fue Justo Sierra O'Reilly, otro destacadísimo escritor y periodista mexicano, el primero en practicar este género en México. La novela histórica y folletinesca tuvo su auge en México entre 1868 y 1872. La influencia en el público fue inmensa. Todos querían saber acerca de la Guerra de Reforma y la invasión francesa, pero sobre todo las mujeres, que dominaban en el público lector. Este género fue un arma en la construcción nacional mexicana. Se detuvo en 1872, el año de la muerte de Benito Juárez. Sin duda alguna, la novela folletinesca es un inmenso archivo de la historia patria (José Emilio Pacheco. La novela histórica y de folletín). La literatura mexicana del XIX recoge otro de los cuadros artísticos más hermosos de este país: el costumbrismo. Y, por supuesto, quien mejor pintó al México de su tiempo a través de la pluma fue Guillermo Prieto, el "poeta nacional", periodista y escritor. Con Memorias de mis tiempos crea Prieto una extraordinaria crónica del México del siglo pasado. En ella se refleja el magnífico reportero que fuera a la vez testigo y relator de los acontecimientos de su tiempo. Por otro lado, con el afianzamiento del modernismo en México se rompió el encierro que durante tantos siglos había tenido la literatura mexicana. A partir de aquí Hispanoamérica, y México con ella, se incorpora a la literatura universal (Carlos Monsiváis. La poesía. Siglos XIX-XX). La literatura y el periodismo del s. XX han reflejado otro de los grandes momentos mexicanos: la Revolución Mexicana, que a los efectos de la literatura y el periodismo que tocan este tema en México se ha conocido como “la literatura de la Revolución Mexicana”, “la novela de la Revolución Mexicana”, “la novela revolucionaria”, etc. Obviamente, el más grande de los autores de esta corriente es Mariano Azuela (1873-1956), quien, con Andrés Pérez, maderista (1911), crea la primera novela de la Revolución Mexicana y, con Los de abajo (1916), un clásico del género (Roberto Suárez. La novela de la Revolución), tema que aparecerá luego bajo una óptica diferente, un tanto satírica, con Jorge Ibargüengoitia. Este tema, o más bien estos temas, de la literatura de la Revolución Mexicana lo cierra Carlos Fuentes. La etapa subsiguiente al triunfo de la Revolución es de reconstrucción; está llena de vicisitudes políticas, sociales y económicas. Muchos autores autodidactas dan su parecer a través de sus propios caminos expresivos. Aparece Canek. Historia y leyenda de un héroe maya, escrita en 1942, una historia verídica, maravillosa, viril y triste, de un autor luchador, revolucionario, antifascista, harto y desesperado por el dolor y la pobreza de los indígenas de América, de Ermilo Abreu Gómez. El periodismo mexicano o los medios masivos de comunicación (medios de comunicación masivos) en México tienen grandes y controvertidas figuras, nacionales e internacionales. Sin duda alguna entre estas figuras destacan en estos momentos, por muy variadas razones, los periodistas, internacionalmente reconocidos, Carmen Aristegui Flores y José Gutiérrez Vivó. Figuras muy destacadas del periodismo y la literatura en México en estos días son: la princesa Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis Aceves, Vicente Leñero, Julio Scherer García, Miguel Ángel Granados Chapa, Lydia Cacho, Sanjuana Martínez, Anabel Hernández, Lorenzo Meyer y Denise Dresser, entre muchos otros. Entre los periodistas y escritores mexicanos que sobresalen en el extranjero, especialmente en Estados Unidos de Norteamérica, está Jorge Ramos Ávalos, a quien se le conoce como “La voz de los que no tienen voz” y por su destacado trabajo en UNIVISIÓN. Entre los autores extranjeros más destacados que han desarrollado la actividad de la literatura y el periodismo en las últimas décadas con marcado impacto en México están la siria Ikram Antaki, la argentina Olga Wornat y el brasileño-británico Alan Riding [...]

The Physical Object

Pagination
415
Number of pages
415

ID Numbers

Open Library
OL22661782M

History

Download catalog record: RDF / JSON
May 1, 2012 Edited by 208.104.178.162 Edited without comment.
April 28, 2010 Edited by Open Library Bot Linked existing covers to the work.
January 28, 2010 Edited by WorkBot add more information to works
December 11, 2009 Created by WorkBot add works page